La denuncia de "un particular"
La respuesta no se ha hecho esperar. A las pocas horas de anunciarse la existencia de una denuncia por la situación de RTVV S.A.U. en la que a los trabajadores no se les está dejando trabajar, en contra de cualquier norma y por supuesto, siempre a mi modo de ver (que no necesariamente ha de ser acertado), el señor Ciscar ha denostado la denuncia argumentando que el Ejecutivo valora con la «máxima tranquilidad» la denuncia que un particular ha presentado contra el presidente Fabra, por malversación de caudales públicos ante la situación producida en RTVV.
Las opiniones son eso, opiniones, otra cosa es lo que un determinado Juez o la propia Fiscalía considere. Eso no son opiniones, son el resultado de su trabajo encaminado a la aplicación de la justicia.
Por ello yo, como denunciante, me he limitado a exponer los hechos. No he hecho ninguna valoración sobre la situación y no hubiese cuestionado en absoluto, de producirse, la no admisión de la denuncia.
El valor de mi acción no es el de haber dedicado horas y horas a la elaboración, porque, he tenido que ser yo sólo, sin ayuda de ningún tipo el que ha formulado y presentado la denuncia.
Una denuncia que no obedece, aunque méritos haya realizado el señor Fabra, a ningún tipo de venganza, represalia o animadversión sino al hecho real de considerar injusta una situación. Esa es mi denuncia.
No puedo, y nadie debería hacerlo, cuestionar, donde pueden llegar las actuaciones judiciales porque eso es cuestionar, y Fabra (aquí lo de señor sobra) lo ha venido haciendo hasta el extremo de no cumplir con las sentencias emitidas por los tribunales, la capacidad de independencia de los Jueces y Fiscales.
Sigo creyendo en la independencia judicial y en la valía de esas personas que día a día se ven obligados a aplicar las normas a favor o en contra de los ciudadanos. Cuando la clase política adopta las resoluciones por propio interés, cuando cuestionan las actuaciones de una ciudadanía oprimida por sus abusos, cuando llegan a pensar que hemos vuelto a la edad media donde los señores feudales tienen todos los derechos... solo nos queda confiar en que algún “particular” o desconocido, se atreva a cuestionar esos comportamientos y confíe en una sociedad democrática en la que al menos uno de los pilares (el poder judicial) sea capaz de comportarse según criterios objetivos.
Por abundar en lo ya escrito en el artículo anterior, por dejar clara la situación real de los trabajadores de RTVV en este momento, planteo las siguientes cuestiones que se apoyan directamente en las normas laborales vigentes.
El permiso retribuido
indefinido (cuya fecha de finalización se desconoce) no existe. Los
permisos retribuidos, como ya comentaba han de tener causa en la
situación del trabajador y no en la voluntad del empresario.
Señor
Fabra, se la está jugando, vulgarmente dicho. Y lo esta haciendo
porque lo que usted considera retribuciones de esos trabajadores, a
los que ha enviado a casa con el supuesto permiso retribuido, no
lo son legalmente porque no están retribuyendo el trabajo.
Dicho de
otro modo usted esta regalando dinero publico a quienes quiere
quitarse de encima pero la justicia se lo ha impedido. Y eso tiene un nombre: malversación de fondos públicos y un apellido: delito.
Aquí hay que hacer
referencia a sus reiteradas manifestaciones sobre la imposibilidad de
cumplir la sentencia judicial. No lo ha hecho y eso es exigible ante
la jurisdicción. Usted esta sujeto como cualquier otro ciudadano al
imperio de la ley, equivocada o no. Como los jueces han de cumplir
los decretos que usted, equivocado o no promulga y así lo hizo el juzgado de Paterna.
Hay en la normativa
laboral española una figura curiosa que sería la única asimilable a
lo que esta sucediendo en RTVV: el cierre patronal. La ley permite
esta medida, que no se trata de un derecho constitucional como el
derecho de huelga (derecho fundamental), cuando se trata
de un cierre cuya causa sea la protección del empresario o de sus
bienes, es decir como medida defensiva. Eso significa que previamente
ha habido un situación que justifique esa medida. En RTVV nunca ha
sido así. Curiosamente en esta situación se prohíbe expresamente
la ocupación ilegal del centro de trabajo, pero no es el caso. La
situación bien distinta es que jamas y reitero, jamas, la ley impide
la simple permanencia en el puesto de trabajo en caso de cierre
patronal.
Y señor Fabra, como
ya le indiqué en el artículo anterior sus asesores tienen muy poca
idea de derecho laboral. El desalojo que se produjo en RTVV a
instancias de un decreto suyo y ejecutado por la autoridad judicial,
en el entendimiento de que dicho decreto era legal y por el simple
hecho de haber sido publicado con las supuestas garantías legales,
desde el punto de vista laboral no es aceptable, es mas, es
absolutamente ilegal.
Señor Fabra no
confunda la calle, que puede hacerla suya para construir circuitos, estatuas,
aeropuertos, hospitales supuestamente privados que acabaron siendo
públicos, fundaciones inexistentes, etc., etc., que ha supuesto un desembolso para cada
valenciano absurdo e incalculable (sin considerar los sobre-costes de
tanto y tanto político corrupto), con un puesto de trabajo. NO es lo
mismo y sus asesores deberían decírselo.
Los privilegiados de RTVV
Mas
de uno se regodea al afirmar que en RTVV se encuentran todos los
empleados (cuando no son todos) cobrando y sin trabajar.
Esta
es una situación que nadie puede entender. Y al decir nadie me
refiero a los que la sufren y a los que la contemplan.
La
administración del señor Fabra, a la que ahora parece que sí
pertenece RTVV (cuando hace apenas unos meses se desligaban de las implicaciones judiciales del ERE absurdo, planificado y ejecutado por su Partido), ha decidido “conceder magnánimamente" permisos
retribuidos a todos esos trabajadores a los que impide su acceso al
puesto de trabajo.
Pues
bien, señor (que no honorable) Fabra, pareciere que entre los
múltiples asesores de que usted dispone a costa de nuestros impuestos y nuestros derechos como valencianos no tiene ninguno que sea mínimamente
capaz de aplicar las leyes laborales.
Posiblemente
porque estas no tienen carácter autonómico y sean difíciles de
integrar en su jerga legal de intereses corruptos y por ende de
aplicar en este, su feudo.
Señor Fabra, los permisos retribuidos según la legislación
laboral tienen siempre, y digo bien, siempre, un carácter causal. Ha
de haber un hecho que los justifique y ese hecho la ley lo pone en
las situaciones particulares de los trabajadores, no del empresario.
Si
como usted ha argumentado la causa es la falta de trabajo, como consecuencia de una decisión empresarial, esa
situación recibe otro nombre: suspensión temporal de empleo y
sueldo. Y otras consecuencias: no ser un lastre para que no pueda usted
justificar el cierre de RTVV.
Usted
no está cumpliendo la sentencia que el Tribunal Superior de Justicia impuso a RTVV.
Ha situado a sus trabajadores en una situación de ilegalidad
que ademas supone un coste innecesario para el conjunto de
valencianos (palabras, estas últimas, suyas).
Ante
esta situación lo único que está preparando es la declaración de
ilegalidad de todo el proceso que usted ha iniciado. Veremos a ver
que le aconsejan sus asesores en ese momento.
Sirva
de advertencia, que no de amenaza, el hecho de que han de cumplirse
todas las leyes, no sólo las que usted dicta para bien de sus
allegados de partido y amigos, sino las que en otros ámbitos han
venido conformando este Estado de Derecho que usted pretende
eliminar.
Sea valiente señor Fabra
Previo a descubrir mi primera
expresión, que no es mía como todos sabrán: ¡Que se jodan! Que se
jodan todos aquellos que han dilapidado el abundante dinero (400
euros) que el Estado les ha estado pagando porque ahora ha dejado de
pagárselo y ya no podrán malgastarlo en televisores de plasma mes
tras mes. Ahora sabrán lo que es bueno. Sabrán lo que es volver a
tener que soportar a los padres, cuando antaño huyeron de ellos,
depender de sus sueldos y sin que ahora puedan llegar a tener
asignación mensual para la disco, como años atrás pasaba.
El cabecilla de este conjunto de
impertinentes que insulta así a las personas que le dan de comer,
porque cobra de los impuestos de todos nosotros, agradece en este
momento la solidaridad de las familias sin las que no se podría
haber superado la situación, no superada por cierto.
Y desde aquí señor, no muy
honorable porque la honorabilidad hay que ganársela y usted no lo ha
hecho, Fabra, le digo sin la agresividad que se merece, sin el
desprecio que está consiguiendo de cada uno de los valencianos que
dentro de poco dejaremos de serlo,. le digo, repito, bájese a la
calle, baje a comprobar cómo familias enteras están viviendo en
umbrales de ingresos que apenas les permiten malnutrirse.
Baje y comprobara que hay familias
que subsisten con los ingresos de los jubilados, porque los que están
en edad de trabajar no encuentran trabajo.
Bájese y comprobará que lo que
están ustedes haciendo, probablemente con intención, es eliminar
una clase media que sustentaba al país e incrementar las bolsas de pobreza.
Baje y comprobará cómo aquellos
que se han visto favorecidos por las sucesivas administraciones de su
partido son los que únicamente tiene posibles y ademas en
abundancia, sus amigos, sus familiares, sus queridas y hasta sus
perros. Pero nunca quienes han proporcionado con su trabajo esa
posición de privilegio que día a día ustedes van consolidando,
esos nunca se verán favorecidos, sino que muy al contrario, serán
quienes acaben trabajando más para que sus amigos empresarios
consigan mejores beneficios por la vía de la mano de obra barata. No
por la de la inversión ni por la de la investigación.
Señor Fabra baje a la calle a
comprobar cómo vivimos los que no tenemos sus privilegios y
pregúntese por una vez el porqué de esas diferencias y cómo es
posible que una Constitución las esté permitiendo ahora cuando
durante 30 años no lo ha hecho.
Y sobre todo, al bajar reflexione
si la situación la han provocado sus compañeros de partido, usted
en colaboración con ellos o si ha sido usted solo. Porque en las
manos de quienes nos gobiernan están la posibilidad de hacerlo
bien, de equivocarse y de rectificar pero sobre todo en un estado
supuestamente democrático, la obligación de respetar a las mayorías
ya que a las minorías no se les está respetando a pesar de ser ese el
objetivo de la democracia.
No le digo el manido váyase, le
exijo la valentía que supone la honradez de la que hasta ahora no ha
hecho gala.
Sea valiente señor Fabra y
conseguirá ser honorable.
La manipulación infantil
Con apenas 10 años, hacia 1967. Con un frio aterrador, en camiseta y pantalón corto de “deporte”. Con el miedo entre los huesos, el miedo a hacerlo mal.
Así me encontraba yo una mañana nublada de invierno en Albacete, en su campo de fútbol.
Para repetir una vez mas las “tablas” de ejercicios que insistentemente habíamos estado preparando en el colegio.
Allí estábamos, un montón de críos para “gloria” de la Patria, realizando esos ejercicios ante no se supo qué autoridad del Estado Español.
Aquello era manipulación de los niños. Era la utilización de sus pobres mentes incoandoles la idea de que participaban en un “proyecto” supuestamente importante para todos.
No teníamos mas información que la que se recibía en el colegio, máxime si estabas interno. La información y la formación que la familia podía darnos era escasa e imprecisa. No podíamos saber que pasaba mas allá de nuestro entorno inmediato. La prensa no llegaba a los hogares humildes que necesitaban el dinero para comprar pan. Y muchos menos la radio o la recién creada televisión.
Años después parece que la historia se repite. Se manipula a los niños para fines que no corresponden con sus “obligaciones” o al menos es lo que parece que ha pasado en Xativa, en un día posiblemente tan frío como el que pasé yo, aunque con mejores ropas y medios para defenderse de el.
Las diferencias entre estas manipulaciones es importante. Se que es un análisis poco científico pero tiene la base que figura dentro del gran marco que se establece para todo tipo de análisis: el sentido común.
Hoy, señores defensores de la actual manipulación, tenemos medios de información, tenemos Internet, televisión (con algún canal menos como NOU RTVV), radio (con merma de emisoras) y sobre todo, somos padres mejor formados, padres con capacidad crítica sin el miedo ni la falta de información que nosotros padecimos. Padres que participan activamente en la formación como personas libres de sus hijos y que no se asustan de tratar los temas de actualidad frente a sus hijos. Hijos que a los 10 o 12 años, ya tienen suficiente capacidad para discernir (otras personas con muchos mas años, parece que no la tendrán nunca). Hijos que afortunadamente también tienen acceso a esa información.
Pretender que no le conozcan es absurdo. Yo no sabía ni quien iba al estadio de Albacete. El día anterior los niños de Xativa posiblemente ya supiesen quien iba a ir a su pueblo el día siguiente.
Son niños que han visto la televisión, que vieron los programas de dibujos animados en valenciano y que posiblemente no los volverán a ver por una decisión que ha sido necesaria, según usted, para el bien del pueblo valenciano. Y que por ello tienen capacidad critica, aunque usted pretenda negarsela. Y libertad de expresión, aunque usted pretenda negarsela.
Aplicando ese sentido común, parece que usted pretende devolvernos a los tiempos de la ignorancia, eliminando medios públicos de información no porque no son necesarios sino porque usted no los necesita.
Gobernar, señor Fabra, no es buscar la mejor ascua para tu sardina, sino procurar que a nadie le falte esa sardina.
La marca España marca la diferencia
Como sucediera en los años de la
posguerra española, en los que fue consecuencia del aislamiento que
los estados democráticos infringieron a España (y por ende a los
españoles de montura y de a pie), se ha vuelto a poner de moda la
marca España.
No como marca de valor que sirva para
revitalizar una inexistente producción y mercado de productos
españoles en el extranjero, sino como marca para la propia inmersión en la compra de la producción propia, desestimando la producción de
mas allá de nuestras fronteras.
De nuevo aislados. Otrora de afuera
hacia dentro, ora de dentro hacia afuera. El objetivo se cumple: ser
diferentes.
Lo que estos visionarios de hoy no han
debido de tener en cuenta (o no quieren que otros lo tengan) es que
mientras que en épocas pasadas la producción era casi netamente
española, hoy la producción es casi netamente extranjera de forma
que ¿quien gana?.
No gana el trabajador necesitado de
puestos de trabajo que no se crean por el hecho de comprar productos
con la marca España, porque (y lo indican en los productos) la
realidad es que son “importados”.
Solo gana el intermediario “español
(a veces)” que con su “esfuerzo” consigue amasar mas dinero
para poder trasladarlo a los paraísos (fiscales, claro) a costa de
seguir descapitalizando el país.
Mientras tanto quienes pretenden
“solucionar los problemas de esta España descapitalizada” lo
quieren hacer a costa de sus trabajadores. En un momento en el que el
tan manido PIB está formado por sólo un 48,2 % por las rentas del
trabajo (último dato de 2010, hoy seguramente superado). Situación que
se ha conseguido paulatinamente desde el 61,1 % de 1980 (Fuente:
INE). Y situación que se repite en todos los países de economías
desarrolladas. Pero con una notoria diferencia, en el resto de
países, es decir fuera de España, las rentas del trabajo son
superiores al caso español.
Estudiosos de los problemas han llegado
a la conclusión de que “la tendencia de caída de las rentas del trabajo en el
valor añadido está vinculada a los factores tecnológicos”.
Manifestación que es válida para otros países pero nunca para el
nuestro en el que esos factores no logran acomodarse. Falta de
acomodación causada por la estructura industrial eternamente
dependiente del exterior y por la ausencia real de inversiones en
infraestructura productiva.
Marcar
la diferencia de ese modo no es sino retornar al pasado, no mirar al
futuro con la esperanza de progreso que este país necesita. Un
futuro que no es sólo nuestro, sino de todo el planeta y que sólo
se conseguirá si el capital se pone al servicio de las personas.
La teoría del punto gordo en economía
Los grandes teoremas siempre han tenido
su aplicación a otras ciencias distintas a las que originariamente les
dieron causalidad. Y es aquí desde donde se pretende trasladar al área
económica la gran, la maravillosa teoría sobre la que hasta uno de los grandes genios de la actualidad que hoy cumple años (felicidades desde
aquí) ha teorizado, expresándose del siguiente modo:
“Y en un principio... toda la
materia y energía estaba concentrada en un punto... solo que ese
punto era muy gordo... Muy muy gordo... de hecho... que todavía hoy
sigue concentrada en ese punto" Stephen Hawking sobre el Teorema
del Punto Gordo.
No es la única interpretación del
teorema. De hecho en geometría tiene una aplicación curiosa a la par que valiosa en
relación a la imposibilidad de coincidir dos rectas paralelas. Todo
dependerá de lo gordo que llegue a ser el punto que las separe para
que al final acaben confluyendo.
Para los ajenos a las ciencias y los
que precisamos una concreción de las palabras que utilizamos lo
mejor es acudir a la fuente. En este caso, por lo excepcional de la
teoría a la que estamos haciendo referencia, la frikipedia (que no
por su nombre deja de tener valor el contenido cultural que
desarrolla) : Este teorema, puede resumirse y simplificarse con el
siguiente enunciado: Si una recta tiene que pasar por un punto, y
otra no pasa, se hace el punto mas gordo hasta que pase y ya está.
En efecto, el brillante teorema es el
Teorema del Punto Gordo, que como hemos visto se ha aplicado a la
física, a la geometría y ¿porque no aplicarlo a la economía?.
Algún avispado pensará que la
economía no es una ciencia suficientemente importante o “científica”
como para que se llegue a aplicar. No obstante, no debemos (y menos
desde este blog) menospreciar a nada ni a nadie. Y por ello la
pretensión es extender la Teoría del punto gordo a esa ciencia que
nos es cercana, que en los últimos años ha sido la que mas tinta ha
hecho verter en papeles y pantallas: La Economía. Ciencia que para
unos es decisiva para el desarrollo de la humanidad y para otros la
única salvación del sistema de vida que hemos venido desarrollando.
No desvelaremos hasta la próxima
entrega cómo aplicar la conjunción de esa “gran ciencia”
económica y esa “maravillosa” teoría del punto gordo.
Sólo un anticipo. Si la teoría del
punto gordo ha resuelto el problema infinito de las rectas paralelas
y el de los elementos físicos existentes... ¿cómo no va a poder
resolver los problemas que la ciencia económica plantee?
Jurisprudencia y reivindicación
No se si a lo largo de la trayectoria
de este blog, se ha llegado a entender que la razón casi siempre es
del trabajador.
Nada mas lejos de mi objetivo. La razón
se le ha de dar a quien realmente la tiene. Y para llegar a aplicar
ese “realmente”, no hemos de acudir a la realeza que nos lo diga,
hemos de echar mano del sentido común, de lo que nos dicta como
mejor sabe nuestro corazoncillo pero siempre sin que nuestro interés
merme nuestra objetividad.
Complicado tal vez en los tiempos que
corren en los que el personalismo, el individualismo a ultranza nos
llevan por derroteros que nada tienen que ver con lo realmente
objetivo.
Tal vez por eso quiero erigirme en
Quijote de causas perdidas, e intentando aplicar ese sentido común
que alguien puede pensar que se quedó en el camino, encontrar, con
la mas grande de las humildades, donde se puede estar mas cerca de la
verdad, no de esa verdad absoluta, difícil de encontrar, sino de la
verdad del día a día que nos acompaña en nuestro peregrinar.
Hoy, sin ir mas lejos, he podido
recordar los extremos de la miseria humana entremezclados y por ello
no sólo del lado del empresario, sino también del trabajador.
Una reunión especial en la que una
parte ha intentado hacer ley de lo que no es. Con prepotencia y
desprecio, con sangre y sal, para que el dolor sea lo mas fuerte
posible y para que el contrario se sienta derrotado antes de
iniciarse la lucha.
Loable empeño si estuviésemos en la
arena y nuestra vida fuese a durar como antaño unos minutos, apenas
horas.
Pero la vida es larga y el dolor
infringido se va acumulando gradualmente, no es por tanto sólo
cuestión de unas horas, los años pasarán y el dolor persistirá,
acrecentado.
Aunque la otra parte ha conseguido que
su padecer se extienda a todos y por ello llegar a considerar que
cuando se reparte el mal duele menos.
No, no, y no. No han de repartirse las
responsabilidades, hay que ser capaz de asumir las consecuencias de
nuestros actos. Y ha de hacerse con la frente alta y con la verdad
por delante. Aunque esa verdad no nos guste. Pero debemos sinceridad
a quienes han confiado en nosotros.
Por eso la miseria alcanza a ambas
partes, una obsesionada con la aplicación de una norma que no lo es,
para con ello conseguir un objetivo que queda lejos de su alcance.
La otra con la ignorancia y la torpeza
de pensar que sólo con las reivindicaciones, en un momento en el que
el personalismo es absoluto, se puede llegar a algún sitio. Y lo
peor de ello dejando al margen la verdadera reivindicación de un
derecho que sí le correspondía pero que no ha querido ejercer. Por
no marear y a quienes han sufrido anteriores escritos me estoy
refiriendo, claramente, a la sentencia de marras. La empresa hace ley
no ya de la sentencia sino que va mas allá intenta que sea ley todo
el texto de la misma. Cuando legalmente las sentencias de la
Audiencia Nacional “nunca” y repito “nunca” sientan
jurisprudencia y por ello no son aplicables directamente y menos aún
los posibles fundamentos de derecho utilizados en ellas para
justificar el fallo.
La otra parte usando un argumento
planario, ha preferido no “casar” (demostrar los fallos del
conjunto de la sentencia, que en escritos anteriores se han
comentado) por una cuestión no ya de razón o de capacidad sino…
de dinero.
Y desde aquí les reto a que efectúen
sus cálculos de cual va a ser al coste (para los trabajadores, como
siempre) de una medida absurda cuando la sentencia de marras era tan
fácil de desmontar como un castillo de naipes.
Cuando nos soliciten ayuda tal vez los
naipes hayan devenido en roca y no queden fuerzas para destrozar el
castillo...
Sensatez y responsablidad, reclamo a
unos y a otros. Todos la necesitamos.
Al buen Pedro
Las afiladas palabras de Jose Martí surgían con la frescura que mi mal hacer no me permite. Pero siempre podremos remitirnos a alguno de sus poemas como el del “Al buen Pedro” que con humildad repito:
“Dicen, buen Pedro, que de mí murmuras
porque tras mis orejas el cabello
en crespas ondas su caudal levanta.
¡Diles, bribón, que mientras tú en festines,
en rubios caldos y en fragantes pomas,
entre mancebas del astuto Norte,
de tus esclavos el sudor sangriento
torcido en oro descuidado bebes,
pensativo, febril, pálido, grave,
mi pan rebano en solitaria mesa
pidiendo ¡oh triste! al aire sordo modo
de libertar de su infortunio al siervo
Y de tu infamia a ti!
Y en estos lances,
suéleme, Pedro, en la apretada bolsa
faltar la monedilla que reclama,
con sus húmedas manos el barbero.”
Y lo hago porque viene al caso. Porque en los tiempos que corren siguen existiendo los Pedros, con otros nombres. Pedros atusados (Compuestos con demasiada afectación y prolijidad) que nos acusan de no atusarnos adecuadamente mientras nos atusan no ya el pelo sino la apretada bolsa que reclama el barbero.
Con el descuido habitual los Pedros, alguno otrora con mancebas, acaban siempre convirtiendo en su riqueza el trabajo de los otros. Otros que a cambio reciben el premio de ver recortada su bolsa.
Buen final para un año en el que la casa de locos ha venido siendo continuo motivo de primeras o segundas páginas en las que cada día se vertían despropósitos que no han hecho sino acrecentar la incertidumbre de muchos y el desasosiego de otros tantos.
Yo reclamo desde este, mi rincón, la cordura, la mesura, la madura razón que nos lleve a un entendimiento claro donde al menos se lleguen a reconocer los errores propios, que los ajenos todos los conocemos, para rectificar, porque siempre es tiempo de ser sabios.
La MASA salarial …
En esta siguiente entrega, desmenuzando la sentencia sobre la casa de locos, lo principal es saber, con la certeza que el texto de la Ley lo permite, el significado de masa salarial.
Para ello recurrimos a la ley valenciana de presupuestos que se muestra a continuación.
Artículo 30. Régimen retributivo del personal laboral del sector público valenciano.
1. A los efectos de esta Ley, se entiende por masa salarial el conjunto de las retribuciones salariales y extrasalariales y los gastos de acción social devengados durante el ejercicio 2009 por el personal laboral del sector público valenciano, con el límite de las cuantías informadas favorablemente por la conselleria que tenga asignadas las competencias en el área de hacienda para dicho ejercicio presupuestario, exceptuándose, en todo caso:
Las prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social.
Las cotizaciones al sistema de la Seguridad Social a cargo de la entidad empleadora.
Las indemnizaciones correspondientes a traslados, suspensiones o despidos.
Las indemnizaciones o suplidos por gastos que hubiera realizado la persona empleada.
No es preciso leer el texto en verde. Lo importante es que se trata de un conjunto de retribuciones, no la retribución individual que cada trabajador percibe. Un conjunto en el que entran una serie de conceptos y se excluyen otros. No es preciso conocer mas sobre el asunto.
Ahora cabría repetir lo que su señoría ha mostrado en el cuarto fundamento de derecho (argumentación para poder llegar a un resultado a partir de los hechos).
Y es aquí donde su señoría se explaya repitiendo lo que en otras ocasiones se ha escrito sobre la primacía de la ley sobre los convenios colectivos y sobre las limitaciones de la negociación colectiva en lo que a salarios públicos se refiere.
Terminología gratuita, para justificar que no es capaz de llegar a una conclusión real sobre el caso presente.
Elucubraciones sin aplicación al caso para completar una adecuado número de folios (aunque sean repeticiones de otros ya publicados, todo vale).
Su señoría, con el debido respeto, no se aclara, y a pesar de que empieza reconociendo la globalidad del concepto de la masa salarial, acaba mezclando negociaciones de personal funcionario con limitaciones de la negociación en el ámbito público.
Lo que realmente se aplica a nuestro caso es lo que figura en el siguiente párrafo de la Ley de presupuestos (que podéis pasar por alto)
Con efectos de 1 de enero y hasta el 31 de mayo de 2010, la masa salarial del personal laboral no podrá experimentar un crecimiento global superior al 0,3 % respecto de la establecida para el ejercicio 2009, comprendido en dicho porcentaje el de todos los conceptos, sin perjuicio de lo que pudiera derivarse de la consecución de los objetivos asignados a cada conselleria, empresa o entidad mediante el incremento de la productividad o modificación de los sistemas de organización del trabajo o clasificación profesional.
3. Las variaciones de la masa salarial bruta se calcularán en términos de homogeneidad para los dos períodos objeto de la comparación, tanto en lo que respecta a los efectivos de personal y su antigüedad como al régimen privativo de trabajo, jornada, horas extraordinarias efectuadas y otras condiciones laborales, computándose por separado las cantidades que correspondan a las variaciones de tales conceptos.
4. Lo previsto en los apartados anteriores representa el límite máximo de masa salarial, cuya distribución y aplicación individual se producirá a través de la negociación colectiva. La autorización de la masa salarial será requisito previo para el comienzo de las negociaciones de convenios o acuerdos colectivos que se suscriban en el año 2010, y con cargo a ella deberán satisfacerse la totalidad de las retribuciones del personal laboral derivadas del correspondiente acuerdo y todas las que se devenguen a lo largo del expresado año.
Esta parrafada legal viene a decir básicamente que en las variaciones de la masa salarial, que se autorizan en conjunto, reitero, no se tendrán en cuenta conceptos que se derivan de los aumentos de gasto por vencimiento de antigüedad de los trabajadores y “otras condiciones de trabajo”.
Y mas importante es que plantea que la negociación colectiva es la que desarrolla el reparto individual.
Y mas importante aún, cosa que su señoría parece no haber apreciado es que la autorización de esa masa salarial es necesaria para el “inicio” de las negociaciones.
Llanamente, la empresa conoce de cuanto dinero dispone con carácter previo a cada negociación y si no fuere así que se le exijan responsabilidades.
El empecinamiento de su señoría en desmenuzar conceptos que figuran en el texto del convenio, argumentando que no es así o que no están justificados, ha originado que se den por “olvidados” toda una serie de importes que se están abonando “desde hace mucho”, vienen o no regulados en el convenio colectivo y “curiosamente” también forman parte de la masa salarial.
El caso mas importante es los complementos o salarios de jefaturas, que para nada se ajustan a “las retribuciones del personal de la administración”, forman parte de la masa salarial y “oh sorpresa” no figuran en el convenio... ¿serán ilegales?
Con todo esto a lo que se pretende llegar es a tener claro que el calculo de la masa salarial está compuesto por suficientes conceptos como para que pueda resultar en determinados casos un incremento individual superior a lo que globalmente considere la ley de presupuestos y sin embargo no superar en conjunto la limitación establecida.
¿Seguiremos con las aclaraciones?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








