CASTRO, otro más..


Castro, otro mas que va a pasar a la "memoria de la humanidad". Se lo ganó a fuerza de ser, de sentir, como su pueblo. Y cuando digo pueblo digo pueblo llano, ese que subsiste, que tiene como objetivos vivir (o sobrevivir) de la mejor manera posible.
Y Castro lo consiguió, consiguió que su pueblo viviese a pesar de los castigos de los estados totalitaristas del dinero, que no todo es comunismo.
¿Cuantas cuentas en Bahamas se ha llevado Castro? ¿Cuántos grifos de oro y plata tenía en su casa?
Lo importante de un mandatario, aunque le llamen dictador de izquierdas, es que realmente defienda a su pueblo, que esté con el realmente, sin trampas (no como Rajoy, Trump o Merkel). Y eso pocos lo han conseguido porque el poder político se convierte fácilmente en poder económico y al final en corruptelas y corrupciones a gran nivel. Yo veo a Castro como alguien que no perdió su norte a pesar de los embates del resto del mundo, que no buscó su futuro sino el de todos los suyos.
Las críticas siempre han venido de los exiliados capitalistas que perdieron su oportunidad de enriquecerse en Cuba pero la han aprovechado en otro sitio. Los deportistas de élite que se formaron en Cuba y cuando vieron el "dinerito" cayeron en el "es mio" y no lo comparto.
Sölo faltó que perdiese el miedo a la derrota de su sistema. Eso ha acabado lastrando el éxito del mismo y la repulsa de los "democráticos". No sabemos que hubiese pasado.
Cuba ha sido, y será durante algún tiempo un experimento de lo que puede suceder cuando se respeta al pueblo. ¿Cuantas mafias aparecieron a partir de la supuesta caída del comunismo ruso, no porque sea buen ejemplo?
Si seguimos el ejemplo de Cuba, si aprendemos de su proceso y lo comparamos con los modelos neoliberales de los gobiernos "progresistas" que nos queda...
Reflexionemos y que el fin de una vida dedicada a los demás sea un aliciente para seguir su camino, con fuerza y perseverancia....

VALENCIANOS, RITA HA MUERTO


Por increíble que parezca, ha dejado de existir la que otrora abanderaba el bastón de mando (que no quería soltar) de la ciudad de Valencia. Lo ha hecho en una habitación de hotel, no en su cama.
Todos la querían (lo dicen ahora, aun caliente) cuando hace tres dias era desprecio y elusión lo que le profesaban.
Ahora hasta su mismísimo “amigo”  Mariano y presidente del Gobierno, le había llamado dos días antes.
Se critica la lentitud de la justicia como una causa. La propia enterrada fué la que dilató todo lo posible el proceso (acaso será su culpa).
Se critican a los medios, cuando la mayoría está en mano de esa derecha española de charanga y pandereta, sólo buscaban eso: la charanga de Rita (acaso ella no pertenecía a esa derecha).
Todo son críticas para culpabilizar de un suceso a alguien o algo.
Siempre es lamentable que alguien nos deje, nuestra cultura no está preparada para la muerte. Pero es un proceso más sin el cual no habría vida, aceptemoslo.
Lo sorprendente no es el hecho sino el momento en que se produce. Una persona curtida, no sufre un infarto por declarar ante el supremo. Lo más difícil estaba por llegar y posiblemente para eso no estaba preparada. Tal vez por eso era el momento adecuado de dejar de existir. Tal vez había intereses generales en ciertas organizaciones para que no siguiese declarando. ¿Cuantas veces se realiza una autopsia tras un infarto declarado por un médico?: pocas o ninguna. Pero debía dejarse constancia de que no había habido “mano negra alguna” en su defunción. Y si la hubo, se tomó la molestia de no dejar rastro (no es tan difícil).
La política se está convirtiendo en un terreno resbaladizo en el que, a poco que no sigas la senda, puedes caer.
Ojala tras el paso de Rita nos demos cuenta de que hizo cosas, buenas para los suyos y no tanto para los demás, vació las arcas directa o indirectamente  y lo peor, para gloria suya.
En fin, la gloria dura poco para aquellos que no han sabido acertar a extenderla. Dentro de poco su nombre será un recuerdo ingrato para unos y para otros la pérdida de prebendas.
Con todo, descanse en paz, y si se reencarna que haya aprendido lo que le depararon sus últimos días: el valor de la amistad o de la falta de ella. Que no se ganen batallas a su costa. El Cid ya murió.


Aprender de Niza...



Aprender a hacer. Aprender a creer, crecer, conocer, querer, y en suma, aprender, aprender a vivir.
Aprender a entender, a comprender hasta lo que significa eso mismo: aprender.
La civilización llamada así, entre otras cosas, porque la vida se desarrolla en la civis. Y es así porque nos necesitamos los unos a los otros, porque nosotros solos no somos capaces de sobre-vivir. Si, con guión, porque es vivir por encima de lo que la propia naturaleza nos dió.
Y sobre-vivir no es sobrevivir, sino desarrollase creciendo, conociendo, aprendiendo y queriendo, a unos y a otros, a los mas pobres y a los mas ricos.
De Niza, de esa matanza no aprenderemos, no conseguiremos establecer un desarrollo sensato de los motivos de la tragedia. Y será así porque quienes están manipulando, que no manejando, los destinos de los demás, no van a querer entenderlo. No pueden entenderlo, no deben entenderlo y no lo entenderán. Si en este país nuestro, que pertenece a una Europa desmembrada, no aprendemos con todo lo que nos hacen los burócratas y los politiqueros de turno, ¿como entender que significa rebelarse, revolverse como uno de esos toros que tanto ha representado a nuestro país y acabar dando una cornada sangrante a quienes estén amañando la masacre?
Si masacre porque ayer murieron sólo 72 personas (y lo digo con el respeto y cariño que merecen todos y cada uno de ellos), pero no tenemos en cuenta cuantas han acabado su vida antes de tiempo porque el sistema, que tanto respetamos y protegemos, les ha dado la espalda.
Ayer una persona que vivía en una ciudad, dijo basta. Y ese basta lo transformó en una masacre y un suicidio, el suyo propio. No estoy haciendo apología, estoy viendo desde afuera los hechos, con la objetividad de la distancia y la suficiente información para emitir esta simple opinión.
La crisis, que no es otra cosa que una desviada evolución de la civis, no justifica cómo se está tratando a las personas, a los niños de países civi-lizados, a ancianos... a tanta gente que en sus manos no tiene otra cosa que pobreza. Son culpables de ser pobres, son lo que ha de esconderse detrás de ese muro de felicidad que emana de las “clases altas”.
Ayer uno de esos pobres se reveló y como el toro embistió, aunque errase en su objetivo. Los culpables no eran los sacrificados, (al menos no todos) pero eso no lo sabía. Sólo podría pensar, craso error, que cualquiera de ellos estaba robandole su vida y así acabó, sin ella.
No faltó inmediatamente el político, “politicamente correcto” que atribuyó el hecho a los grupos terroristas. Señor político: hay terroristas de guante blanco que matan mas almas que los de sable en ristre. Tenga mas prudencia la próxima vez. Porque la habrá. Hoy la vida ha perdido valor para muchos, muchos.. y a veces acaban con ella porque se acabó su tiempo.
Obligo desde este escrito a que los que vivimos en las civis (a todo el mundo) a que aprenda.
Y obligo mas aún a aquellos que están actuando en busca de sus propios intereses a que aprendan a creer en los demás, a que les quieran para así comprenderlos y protegerlos. Así, entre todos evitaremos situaciones como la de ayer y llegaremos a comprender hasta a los terroristas reales que no han sabido crecer y olvidaron a su paso el querer.
Si esto es pedir mucho, sigan ustedes con fusiles, legislen recortes de derechos, protejan sus jaulas doradas y abandonen a sus iguales porque para ustedes no lo son. No quiero pensar el peligro que supone esa actitud y menos aún comprender el porqué se sigue insistiendo en ella, no gana nadie en la batalla (la vida ya no tendrá valor).

Duerme, no queda nada. (F. García Lorca)

Los brotes


Todos sabemos que un brote es algo que tiene un principio o empieza a manifestarse en un determinado momento.
Posiblemente se deba su definición a los brotes de las plantas que, como de la nada empiezan a manifestarse para cumplir su fin: dar flor y fruto.
En la sociedad politizada en que nos vemos obligados a movernos, los brotes pueden ser nuevas agrupaciones de personas que se encaminan y encaraman en el entramado político para conseguir sus objetivos (en este caso ya no serán flores...).
Actuar de ese modo es el cumplimiento de una (casi obligada) necesidad derivada de la consideración de que los objetivos que se estén cumpliendo no estén en línea con los que pretende el grupo que está brotando.
Pero para que ese grupo pueda llegar a significar algo hay, como siempre se ha dicho, que trabajarlo. Y trabajarlo con mucha más intensidad de la que los grupos ya consolidados necesitan, hace falta la ilusión que otrora ya perdió el resto, hace falta la voluntad de participar que en otros se ha convertido en voluntad de mantener la silla, hace falta... hace falta...
Y lo que más hace falta: participación, personas que quieran pertenecer a ese grupo y se "se dejen la piel" por conseguir que el grupo prospere.
Uno de los problemas de esta España de charanga y pandereta es que casi todos consideran que la democracia es cosa de los otros.. 
No es, la democracia, alternancia como dijo Camps en su "tesis", es participación en las actividades públicas a través del ejercicio del derecho del voto y eso la mayoría no quiere saber que existe. Supondría un quebradero decidir quién me va a representar ¿ahora me van a hacer leerme sus programas? ... ¡total para que el que venga me siga robando...!
Y al final esa reiterada charanga y pandereta absorbe el sentido común de los mortales y desespera a quienes pretenden opciones  de y con futuro.
Por eso estas líneas para reflexion de unos que no las leerán y apoyo a otros que espero que si.
Y por supuesto y basado en lo anterior no estoy a favor de la manida frase "tenemos lo que nos merecemos..." y espero que cada ver esa frase se oiga menos y cambie por "tenemos lo que va a hacer mejor las vidas de todos" porque así lo hayamos decidido, con la responsabilidad que vivir en democracia nos exige.

Tiempo al tiempo


Dice nuestro bendito diccionario que la poltrona es un "Asiento con respaldopor lo general con cuatro patasy en el que solo cabe una persona." 
Se equivocaba como la paloma, se equivocaba. En este país de charanga y pandereta, en la poltrona caben dos, que aunque no personas, se supone que las representan.
En este país, de dos españas, esa poltrona está hecha a la medida de los políticos que nos quieren representar y no lo hacen. Y no lo hacen por múltiples razones pero la fundamental es que sólo miran su interés, su poltrona.
Si el PP (no quiero extenderme en su nombre) pierde la hegemonía hay 8 millones de personas que se quedarán temblando por la posible perdida de sus privilegios que han sido garantizados por esa organización (y no digo con la inquina merecida, política, porque no lo es).
España y ya lo dijo alguien, es un país de chorizos. Y no de los de comer. Un país en el que lo único importante es el propio ombligo y la propia poltrona.
Cuando con repetitividad se suceden gobernando dos Organizaciones, siempre hay humo que se esconde porque puede molestar al contrario.
El gran problema de esta nación no ha sido el resultado de unas elecciones. El problema es que no ha habido una nueva guerra civil, porque las condiciones estaban sentadas. ¿que puede perder un joven que no tiene futuro si acaba en la calle con claveles o margaritas, que no rosas, adornando un fusil? ¿Su vida?
Su vida la ha perdido a causa de un sistema oligárquico que mas parece una autentica dictadura del sistema económico.
La coherencia democrática que ha sabido expresar el "pueblo llano" con sus votos, no ha llegado a los representantes elegidos. 
Y si no ha llegado ha sido por la "sorpresa" del fin de una era, la del bipartidismo. 
El gran dolor de los partidos mayoritarios ha sido no conseguir de nuevo sentarse en esa poltrona juntos y solos... , aunque puede que lo intenten, tiempo al tiempo...


La teoría del punto gordo (3)



Esta tercera entrega sobre la teoría del punto gordo en economía no puede iniciarse sin la explicación del concepto que se utiliza: teoría.
Pues bien, una teoría está formada una serie de proposiciones, conceptos y definiciones que están relacionados entre ellos y que surgen sistemáticamente a partir básicamente de la observación y con la intención de llegar a conocer el determinado comportamiento del fenómeno en cuestión.
La pretensión de nuestra teoría no es otra que intentar (conseguirlo es otro tema) explicar la realidad de la traslación a la economía de la teoría matemática del punto gordo.
Para ello no cabe si quiera acudir al procedimiento matemático al que otros procesos están obligados: teoremas, principios, leyes... porque su objetivo no es la demostración del fenómeno sino su análisis y la necesidad de hacerlo tras el planteamiento de la teoría.
Esto aporta una gran ventaja operativa. Lo realmente necesario es la observación, observación objetiva que aporte elementos para su análisis.
Con todo, quiero ser sistemático en el desarrollo completo de la teoría que nos ocupa.
Fué inicialmente anunciada y en la anterior entrada ya de desveló una parte de su comportamiento como fenómeno: la confluencia.
Siguiendo con la observación, otro elemento que entra a formar parte es el equivalente a la distancia en geometría y que en los hechos sociales se transmuta en su paso: el tiempo.
Un tiempo que sólo tiene un sentido, siempre adelante como cuando lo indica un reloj en buen estado de funcionamiento. El tiempo no para cuando el reloj lo hace.
Esto último que resulta obvio, en economía no lo es tanto. Las obsesiones de análisis de comportamientos económicos acaban centrándose en series temporales. Lógicamente pasadas y más lógicamente ¿irrepetibles?.
Abandonamos este camino, dejando esa semilla, para centrarnos hoy en la afectación del tiempo a nuestra teoría.
Sin el paso del tiempo: ¿cómo podría producirse la confluencia?. Respuesta: no se produciría.
Ahora bien, en contra del sistemático avance de las manecillas del reloj, los sucesos que se van sucediendo (el tiempo) no se perciben armónicamente por los individuos que observamos el fenómeno.
Por ello, y con intención de que se llegue a poder aplicar esa teoría en economía, habrá que arbitrar medidas de ese tiempo mas allá de las simples unidades matemáticas habitualmente utilizadas. Unidades que tendrían en cuenta la diferencia que las percepciones individuales introducen para que acaben "confluyendo".


LA TEORIA DEL PUNTO GORDO EN ECONOMIA (II)


Mas de uno/a, espero, estaría esperando o desesperando tras el anuncio de la aplicación de la teoría del punto gordo a la economía.

Hoy, día glorioso donde los haya, por el abandono de un camino que tenía su fin marcado, he decidido solventar esa grave injusticia. Paso a paso, sin precipitaciones, llegaremos todos a comprender en suficientes textos, cómo funciona eso del “punto gordo” en economía.

Es preciso para iniciar el desarrollo referirse al comportamiento de esa teoría en las áreas fundamentales de su origen: las ciencias exactas (o casi), es decir las matemáticas. Y por ende la geometría, que allá donde las haya se halla como de las mas “exacta” de las ciencias.

La geometría descubrió el número pi, persiguió el número áureo y acabó descubriendo cómo se comporta la naturaleza con sus interpretaciones de los fractales y otras múltiples teorías que no vienen al caso.

Nuestro objetivo es el punto. “El punto gordo”. Su aplicación económica. Y por ello la primera de sus características: la convergencia.
Un punto es geométricamente donde confluyen dos lineas en un plano.
La convergencia económica: ¿cómo ha de entenderse?.
La respuesta es obvia: del mismo modo, confluyendo....
La diferencia: ninguna. Determinar un punto en economía no es otra cosa que una situación en la que los intereses de los actores económicos (lineas) encuentran un objetivo común (punto).

El tamaño de ese punto (gordo) dependerá de los actores.
Conseguir que el tamaño de ese punto sea el adecuado depende exactamente de la interpretación geométrica de la teoría del punto gordo y la dependencia de su diámetro.
Esta es la primera aproximación pero lo mas importante está por llegar...

Seamos pacientes y pensemos en la importancia de la confluencia...

La denuncia de "un particular"



La respuesta no se ha hecho esperar. A las pocas horas de anunciarse la existencia de una denuncia por la situación de RTVV S.A.U. en la que a los trabajadores no se les está dejando trabajar, en contra de cualquier norma y por supuesto, siempre a mi modo de ver (que no necesariamente ha de ser acertado), el señor Ciscar ha denostado la denuncia argumentando que el Ejecutivo valora con la «máxima tranquilidad» la denuncia que un particular ha presentado contra el presidente Fabra, por malversación de caudales públicos ante la situación producida en RTVV.

Las opiniones son eso, opiniones, otra cosa es lo que un determinado Juez o la propia Fiscalía considere. Eso no son opiniones, son el resultado de su trabajo encaminado a la aplicación de la justicia.

Por ello yo, como denunciante, me he limitado a exponer los hechos. No he hecho ninguna valoración sobre la situación y no hubiese cuestionado en absoluto, de producirse, la no admisión de la denuncia.

El valor de mi acción no es el de haber dedicado horas y horas a la elaboración, porque, he tenido que ser yo sólo, sin ayuda de ningún tipo el que ha formulado y presentado la denuncia. 

Una denuncia que no obedece, aunque méritos haya realizado el señor Fabra, a ningún tipo de venganza, represalia o animadversión sino al hecho real de considerar injusta una situación. Esa es mi denuncia.

No puedo, y nadie debería hacerlo, cuestionar, donde pueden llegar las actuaciones judiciales porque eso es cuestionar, y Fabra (aquí lo de señor sobra) lo ha venido haciendo hasta el extremo de no cumplir con las sentencias emitidas por los tribunales, la capacidad de independencia de los Jueces y Fiscales.

Sigo creyendo en la independencia judicial y en la valía de esas personas que día a día se ven obligados a aplicar las normas a favor o en contra de los ciudadanos. Cuando la clase política adopta las resoluciones por propio interés, cuando cuestionan las actuaciones de una ciudadanía oprimida por sus abusos, cuando llegan a pensar que hemos vuelto a la edad media donde los señores feudales tienen todos los derechos... solo nos queda confiar en que algún “particular” o desconocido, se atreva a cuestionar esos comportamientos y confíe en una sociedad democrática en la que al menos uno de los pilares (el poder judicial) sea capaz de comportarse según criterios objetivos.

Por abundar en lo ya  escrito en el artículo anterior, por dejar clara la situación real de los trabajadores de RTVV en este momento, planteo las siguientes cuestiones que se apoyan directamente en las normas laborales vigentes.
El permiso retribuido indefinido (cuya fecha de finalización se desconoce) no existe. Los permisos retribuidos, como ya comentaba han de tener causa en la situación del trabajador y no en la voluntad del empresario. 
Señor Fabra, se la está jugando, vulgarmente dicho. Y lo esta haciendo porque lo que usted considera retribuciones de esos trabajadores, a los que ha enviado a casa con el supuesto permiso retribuido, no lo son legalmente porque no están retribuyendo el trabajo. 
Dicho de otro modo usted esta regalando dinero publico a quienes quiere quitarse de encima pero la justicia se lo ha impedido. Y eso tiene un nombre: malversación de fondos públicos y un apellido: delito.
Aquí hay que hacer referencia a sus reiteradas manifestaciones sobre la imposibilidad de cumplir la sentencia judicial. No lo ha hecho y eso es exigible ante la jurisdicción. Usted esta sujeto como cualquier otro ciudadano al imperio de la ley, equivocada o no. Como los jueces han de cumplir los decretos que usted, equivocado o no promulga y así lo hizo el juzgado de Paterna.
Hay en la normativa laboral española una figura curiosa que sería la única asimilable a lo que esta sucediendo en RTVV: el cierre patronal. La ley permite esta medida, que no se trata de un derecho constitucional como el derecho de huelga (derecho fundamental), cuando se trata de un cierre cuya causa sea la protección del empresario o de sus bienes, es decir como medida defensiva. Eso significa que previamente ha habido un situación que justifique esa medida. En RTVV nunca ha sido así. Curiosamente en esta situación se prohíbe expresamente la ocupación ilegal del centro de trabajo, pero no es el caso. La situación bien distinta es que jamas y reitero, jamas, la ley impide la simple permanencia en el puesto de trabajo en caso de cierre patronal.
Y señor Fabra, como ya le indiqué en el artículo anterior sus asesores tienen muy poca idea de derecho laboral. El desalojo que se produjo en RTVV a instancias de un decreto suyo y ejecutado por la autoridad judicial, en el entendimiento de que dicho decreto era legal y por el simple hecho de haber sido publicado con las supuestas garantías legales, desde el punto de vista laboral no es aceptable, es mas, es absolutamente ilegal.
Señor Fabra no confunda la calle, que puede hacerla suya para construir circuitos, estatuas, aeropuertos, hospitales supuestamente privados que acabaron siendo públicos, fundaciones inexistentes, etc., etc., que ha supuesto un desembolso para cada valenciano absurdo e incalculable (sin considerar los sobre-costes de tanto y tanto político corrupto), con un puesto de trabajo. NO es lo mismo y sus asesores deberían decírselo.


Los privilegiados de RTVV



Mas de uno se regodea al afirmar que en RTVV se encuentran todos los empleados (cuando no son todos) cobrando y sin trabajar.
Esta es una situación que nadie puede entender. Y al decir nadie me refiero a los que la sufren y a los que la contemplan.
La administración del señor Fabra, a la que ahora parece que sí pertenece RTVV (cuando hace apenas unos meses se desligaban de las implicaciones judiciales del ERE absurdo, planificado y ejecutado por su Partido), ha decidido “conceder magnánimamente" permisos retribuidos a todos esos trabajadores a los que impide su acceso al puesto de trabajo.
Pues bien, señor (que no honorable) Fabra, pareciere que entre los múltiples asesores de que usted dispone a costa de nuestros impuestos y nuestros derechos como valencianos no tiene ninguno que sea mínimamente capaz de aplicar las leyes laborales.
Posiblemente porque estas no tienen carácter autonómico y sean difíciles de integrar en su jerga legal de intereses corruptos y por ende de aplicar en este, su feudo.
Señor Fabra, los permisos retribuidos según la legislación laboral tienen siempre, y digo bien, siempre, un carácter causal. Ha de haber un hecho que los justifique y ese hecho la ley lo pone en las situaciones particulares de los trabajadores, no del empresario.
Si como usted ha argumentado la causa es la falta de trabajo, como consecuencia de una decisión empresarial, esa situación recibe otro nombre: suspensión temporal de empleo y sueldo. Y otras consecuencias: no ser un lastre para que no pueda usted justificar el cierre de RTVV.
Usted no está cumpliendo la sentencia que el Tribunal Superior de Justicia impuso a RTVV. Ha situado a sus trabajadores en una situación de ilegalidad que ademas supone un coste innecesario para el conjunto de valencianos (palabras, estas últimas, suyas).
Ante esta situación lo único que está preparando es la declaración de ilegalidad de todo el proceso que usted ha iniciado. Veremos a ver que le aconsejan sus asesores en ese momento.

Sirva de advertencia, que no de amenaza, el hecho de que han de cumplirse todas las leyes, no sólo las que usted dicta para bien de sus allegados de partido y amigos, sino las que en otros ámbitos han venido conformando  este Estado de Derecho que usted pretende eliminar.

Sea valiente señor Fabra



Previo a descubrir mi primera expresión, que no es mía como todos sabrán: ¡Que se jodan! Que se jodan todos aquellos que han dilapidado el abundante dinero (400 euros) que el Estado les ha estado pagando porque ahora ha dejado de pagárselo y ya no podrán malgastarlo en televisores de plasma mes tras mes. Ahora sabrán lo que es bueno. Sabrán lo que es volver a tener que soportar a los padres, cuando antaño huyeron de ellos, depender de sus sueldos y sin que ahora puedan llegar a tener asignación mensual para la disco, como años atrás pasaba.
El cabecilla de este conjunto de impertinentes que insulta así a las personas que le dan de comer, porque cobra de los impuestos de todos nosotros, agradece en este momento la solidaridad de las familias sin las que no se podría haber superado la situación, no superada por cierto.
Y desde aquí señor, no muy honorable porque la honorabilidad hay que ganársela y usted no lo ha hecho, Fabra, le digo sin la agresividad que se merece, sin el desprecio que está consiguiendo de cada uno de los valencianos que dentro de poco dejaremos de serlo,. le digo, repito, bájese a la calle, baje a comprobar cómo familias enteras están viviendo en umbrales de ingresos que apenas les permiten malnutrirse.
Baje y comprobara que hay familias que subsisten con los ingresos de los jubilados, porque los que están en edad de trabajar no encuentran trabajo.
Bájese y comprobará que lo que están ustedes haciendo, probablemente con intención, es eliminar una clase media que sustentaba al país e incrementar las bolsas de pobreza.
Baje y comprobará cómo aquellos que se han visto favorecidos por las sucesivas administraciones de su partido son los que únicamente tiene posibles y ademas en abundancia, sus amigos, sus familiares, sus queridas y hasta sus perros. Pero nunca quienes han proporcionado con su trabajo esa posición de privilegio que día a día ustedes van consolidando, esos nunca se verán favorecidos, sino que muy al contrario, serán quienes acaben trabajando más para que sus amigos empresarios consigan mejores beneficios por la vía de la mano de obra barata. No por la de la inversión ni por la de la investigación.
Señor Fabra baje a la calle a comprobar cómo vivimos los que no tenemos sus privilegios y pregúntese por una vez el porqué de esas diferencias y cómo es posible que una Constitución las esté permitiendo ahora cuando durante 30 años no lo ha hecho.
Y sobre todo, al bajar reflexione si la situación la han provocado sus compañeros de partido, usted en colaboración con ellos o si ha sido usted solo. Porque en las manos de quienes nos gobiernan están la posibilidad de hacerlo bien, de equivocarse y de rectificar pero sobre todo en un estado supuestamente democrático, la obligación de respetar a las mayorías ya que a las minorías no se les está respetando a pesar de ser ese el objetivo de la democracia.
No le digo el manido váyase, le exijo la valentía que supone la honradez de la que hasta ahora no ha hecho gala.

Sea valiente señor Fabra y conseguirá ser honorable.

La manipulación infantil


Con apenas 10 años, hacia 1967. Con un frio aterrador, en camiseta y pantalón corto de “deporte”. Con el miedo entre los huesos, el miedo a hacerlo mal.
Así me encontraba yo una mañana nublada de invierno en Albacete, en su campo de fútbol.
Para repetir una vez mas las “tablas” de ejercicios que insistentemente habíamos estado preparando en el colegio.
Allí estábamos, un montón de críos para “gloria” de la Patria, realizando esos ejercicios ante no se supo qué autoridad del Estado Español.
Aquello era manipulación de los niños. Era la utilización de sus pobres mentes incoandoles la idea de que participaban en un “proyecto” supuestamente  importante para todos.
No teníamos mas información que la que se recibía en el colegio, máxime si estabas interno. La información y la formación que la familia podía darnos era escasa e imprecisa. No podíamos saber que pasaba mas allá de nuestro entorno inmediato. La prensa no llegaba a los hogares humildes que necesitaban el dinero para comprar pan. Y muchos menos la radio o la recién creada televisión.
Años después parece que la historia se repite. Se manipula a los niños para fines que no corresponden con sus “obligaciones” o al menos es lo que parece que ha pasado en Xativa, en un día posiblemente tan frío como el que pasé yo, aunque con mejores ropas y medios para defenderse de el.
Las diferencias entre estas manipulaciones es importante. Se que es un análisis poco científico pero tiene la base que figura dentro del gran marco que se establece para todo tipo de análisis: el sentido común.
Hoy, señores defensores de la actual manipulación, tenemos medios de información, tenemos Internet, televisión (con algún canal menos como NOU RTVV), radio (con merma de emisoras) y sobre todo, somos padres mejor formados, padres con capacidad crítica sin el miedo ni la falta de información que nosotros padecimos. Padres que participan activamente en la formación como personas libres de sus hijos y que no se asustan de tratar los temas de actualidad frente a sus hijos. Hijos que a los 10 o 12 años, ya tienen suficiente capacidad para discernir (otras personas con muchos mas años, parece que no la tendrán nunca). Hijos que afortunadamente también tienen acceso a esa información.
Pretender que no le conozcan es absurdo. Yo no sabía ni quien iba al estadio de Albacete. El día anterior los niños de Xativa posiblemente ya supiesen quien iba a ir a su pueblo el día siguiente.
Son niños que han visto la televisión, que vieron los programas de dibujos animados en valenciano y que posiblemente no los volverán a ver por una decisión que ha sido necesaria, según usted, para el bien del pueblo valenciano. Y que por ello tienen capacidad critica, aunque usted pretenda negarsela. Y libertad de expresión, aunque usted pretenda negarsela.
Aplicando ese sentido común, parece que usted pretende devolvernos a los tiempos de la ignorancia, eliminando medios públicos de información no porque no son necesarios sino porque usted no los necesita.
Gobernar, señor Fabra, no es buscar la mejor ascua para tu sardina, sino procurar que a nadie le falte esa sardina. 

La marca España marca la diferencia


Como sucediera en los años de la posguerra española, en los que fue consecuencia del aislamiento que los estados democráticos infringieron a España (y por ende a los españoles de montura y de a pie), se ha vuelto a poner de moda la marca España.

No como marca de valor que sirva para revitalizar una inexistente producción y mercado de productos españoles en el extranjero, sino como marca para la propia inmersión en la compra de la producción propia, desestimando la producción de mas allá de nuestras fronteras.

De nuevo aislados. Otrora de afuera hacia dentro, ora de dentro hacia afuera. El objetivo se cumple: ser diferentes.

Lo que estos visionarios de hoy no han debido de tener en cuenta (o no quieren que otros lo tengan) es que mientras que en épocas pasadas la producción era casi netamente española, hoy la producción es casi netamente extranjera de forma que ¿quien gana?.

No gana el trabajador necesitado de puestos de trabajo que no se crean por el hecho de comprar productos con la marca España, porque (y lo indican en los productos) la realidad es que son “importados”.

Solo gana el intermediario “español (a veces)” que con su “esfuerzo” consigue amasar mas dinero para poder trasladarlo a los paraísos (fiscales, claro) a costa de seguir descapitalizando el país.

Mientras tanto quienes pretenden “solucionar los problemas de esta España descapitalizada” lo quieren hacer a costa de sus trabajadores. En un momento en el que el tan manido PIB está formado por sólo un 48,2 % por las rentas del trabajo (último dato de 2010, hoy seguramente superado). Situación que se ha conseguido paulatinamente desde el 61,1 % de 1980 (Fuente: INE). Y situación que se repite en todos los países de economías desarrolladas. Pero con una notoria diferencia, en el resto de países, es decir fuera de España, las rentas del trabajo son superiores al caso español.

Estudiosos de los problemas han llegado a la conclusión de que “la tendencia de caída de las rentas del trabajo en el valor añadido está vinculada a los factores tecnológicos”. Manifestación que es válida para otros países pero nunca para el nuestro en el que esos factores no logran acomodarse. Falta de acomodación causada por la estructura industrial eternamente dependiente del exterior y por la ausencia real de inversiones en infraestructura productiva.


Marcar la diferencia de ese modo no es sino retornar al pasado, no mirar al futuro con la esperanza de progreso que este país necesita. Un futuro que no es sólo nuestro, sino de todo el planeta y que sólo se conseguirá si el capital se pone al servicio de las personas.

La teoría del punto gordo en economía



Los grandes teoremas siempre han tenido su aplicación a otras ciencias distintas a las que originariamente les dieron causalidad. Y es aquí desde donde se pretende trasladar al área económica la gran, la maravillosa teoría sobre la que hasta uno de los grandes genios de la actualidad que hoy cumple años (felicidades desde aquí) ha teorizado, expresándose del siguiente modo:
Y en un principio... toda la materia y energía estaba concentrada en un punto... solo que ese punto era muy gordo... Muy muy gordo... de hecho... que todavía hoy sigue concentrada en ese punto" Stephen Hawking sobre el Teorema del Punto Gordo.

No es la única interpretación del teorema. De hecho en geometría tiene una aplicación curiosa a la par que valiosa en relación a la imposibilidad de coincidir dos rectas paralelas. Todo dependerá de lo gordo que llegue a ser el punto que las separe para que al final acaben confluyendo.
Para los ajenos a las ciencias y los que precisamos una concreción de las palabras que utilizamos lo mejor es acudir a la fuente. En este caso, por lo excepcional de la teoría a la que estamos haciendo referencia, la frikipedia (que no por su nombre deja de tener valor el contenido cultural que desarrolla) : Este teorema, puede resumirse y simplificarse con el siguiente enunciado: Si una recta tiene que pasar por un punto, y otra no pasa, se hace el punto mas gordo hasta que pase y ya está.

En efecto, el brillante teorema es el Teorema del Punto Gordo, que como hemos visto se ha aplicado a la física, a la geometría y ¿porque no aplicarlo a la economía?.
Algún avispado pensará que la economía no es una ciencia suficientemente importante o “científica” como para que se llegue a aplicar. No obstante, no debemos (y menos desde este blog) menospreciar a nada ni a nadie. Y por ello la pretensión es extender la Teoría del punto gordo a esa ciencia que nos es cercana, que en los últimos años ha sido la que mas tinta ha hecho verter en papeles y pantallas: La Economía. Ciencia que para unos es decisiva para el desarrollo de la humanidad y para otros la única salvación del sistema de vida que hemos venido desarrollando.

No desvelaremos hasta la próxima entrega cómo aplicar la conjunción de esa “gran ciencia” económica y esa “maravillosa” teoría del punto gordo.
Sólo un anticipo. Si la teoría del punto gordo ha resuelto el problema infinito de las rectas paralelas y el de los elementos físicos existentes... ¿cómo no va a poder resolver los problemas que la ciencia económica plantee?

Jurisprudencia y reivindicación



No se si a lo largo de la trayectoria de este blog, se ha llegado a entender que la razón casi siempre es del trabajador.
Nada mas lejos de mi objetivo. La razón se le ha de dar a quien realmente la tiene. Y para llegar a aplicar ese “realmente”, no hemos de acudir a la realeza que nos lo diga, hemos de echar mano del sentido común, de lo que nos dicta como mejor sabe nuestro corazoncillo pero siempre sin que nuestro interés merme nuestra objetividad.
Complicado tal vez en los tiempos que corren en los que el personalismo, el individualismo a ultranza nos llevan por derroteros que nada tienen que ver con lo realmente objetivo.
Tal vez por eso quiero erigirme en Quijote de causas perdidas, e intentando aplicar ese sentido común que alguien puede pensar que se quedó en el camino, encontrar, con la mas grande de las humildades, donde se puede estar mas cerca de la verdad, no de esa verdad absoluta, difícil de encontrar, sino de la verdad del día a día que nos acompaña en nuestro peregrinar.
Hoy, sin ir mas lejos, he podido recordar los extremos de la miseria humana entremezclados y por ello no sólo del lado del empresario, sino también del trabajador.
Una reunión especial en la que una parte ha intentado hacer ley de lo que no es. Con prepotencia y desprecio, con sangre y sal, para que el dolor sea lo mas fuerte posible y para que el contrario se sienta derrotado antes de iniciarse la lucha.
Loable empeño si estuviésemos en la arena y nuestra vida fuese a durar como antaño unos minutos, apenas horas.
Pero la vida es larga y el dolor infringido se va acumulando gradualmente, no es por tanto sólo cuestión de unas horas, los años pasarán y el dolor persistirá, acrecentado.
Aunque la otra parte ha conseguido que su padecer se extienda a todos y por ello llegar a considerar que cuando se reparte el mal duele menos.
No, no, y no. No han de repartirse las responsabilidades, hay que ser capaz de asumir las consecuencias de nuestros actos. Y ha de hacerse con la frente alta y con la verdad por delante. Aunque esa verdad no nos guste. Pero debemos sinceridad a quienes han confiado en nosotros.
Por eso la miseria alcanza a ambas partes, una obsesionada con la aplicación de una norma que no lo es, para con ello conseguir un objetivo que queda lejos de su alcance.
La otra con la ignorancia y la torpeza de pensar que sólo con las reivindicaciones, en un momento en el que el personalismo es absoluto, se puede llegar a algún sitio. Y lo peor de ello dejando al margen la verdadera reivindicación de un derecho que sí le correspondía pero que no ha querido ejercer. Por no marear y a quienes han sufrido anteriores escritos me estoy refiriendo, claramente, a la sentencia de marras. La empresa hace ley no ya de la sentencia sino que va mas allá intenta que sea ley todo el texto de la misma. Cuando legalmente las sentencias de la Audiencia Nacional “nunca” y repito “nunca” sientan jurisprudencia y por ello no son aplicables directamente y menos aún los posibles fundamentos de derecho utilizados en ellas para justificar el fallo.
La otra parte usando un argumento planario, ha preferido no “casar” (demostrar los fallos del conjunto de la sentencia, que en escritos anteriores se han comentado) por una cuestión no ya de razón o de capacidad sino… de dinero.
Y desde aquí les reto a que efectúen sus cálculos de cual va a ser al coste (para los trabajadores, como siempre) de una medida absurda cuando la sentencia de marras era tan fácil de desmontar como un castillo de naipes.
Cuando nos soliciten ayuda tal vez los naipes hayan devenido en roca y no queden fuerzas para destrozar el castillo...
Sensatez y responsablidad, reclamo a unos y a otros. Todos la necesitamos.

Al buen Pedro



Las afiladas palabras de Jose Martí surgían con la frescura que mi mal hacer no me permite. Pero siempre podremos remitirnos a alguno de sus poemas como el del “Al buen Pedro” que con humildad repito:

“Dicen, buen Pedro, que de mí murmuras
porque tras mis orejas el cabello
en crespas ondas su caudal levanta.
¡Diles, bribón, que mientras tú en festines,
en rubios caldos y en fragantes pomas,
entre mancebas del astuto Norte,
de tus esclavos el sudor sangriento
torcido en oro descuidado bebes,
pensativo, febril, pálido, grave,
mi pan rebano en solitaria mesa
pidiendo ¡oh triste! al aire sordo modo
de libertar de su infortunio al siervo
Y de tu infamia a ti!
Y en estos lances,
suéleme, Pedro, en la apretada bolsa
faltar la monedilla que reclama,
con sus húmedas manos el barbero.”

Y lo hago porque viene al caso. Porque en los tiempos que corren siguen existiendo los Pedros, con otros nombres. Pedros atusados (Compuestos con demasiada afectación y prolijidad) que nos acusan de no atusarnos adecuadamente mientras nos atusan no ya el pelo sino la apretada bolsa que reclama el barbero.

Con el descuido habitual los Pedros, alguno otrora con mancebas, acaban siempre convirtiendo en su riqueza el trabajo de los otros. Otros que a cambio reciben el premio de ver recortada su bolsa.

Buen final para un año en el que la casa de locos ha venido siendo continuo motivo de primeras o segundas páginas en las que cada día se vertían despropósitos que no han hecho sino acrecentar la incertidumbre de muchos y el desasosiego de otros tantos.

Yo reclamo desde este, mi rincón, la cordura, la mesura, la madura razón que nos lleve a un entendimiento claro donde al menos se lleguen a reconocer los errores propios, que los ajenos todos los conocemos, para rectificar, porque siempre es tiempo de ser sabios.

La MASA salarial …

En esta siguiente entrega, desmenuzando la sentencia sobre la casa de locos, lo principal es saber, con la certeza que el texto de la Ley lo permite, el significado de masa salarial.

Para ello recurrimos a la ley valenciana de presupuestos que se muestra a continuación.

Artículo 30. Régimen retributivo del personal laboral del sector público valenciano.

1. A los efectos de esta Ley, se entiende por masa salarial el conjunto de las retribuciones salariales y extrasalariales y los gastos de acción social devengados durante el ejercicio 2009 por el personal laboral del sector público valenciano, con el límite de las cuantías informadas favorablemente por la conselleria que tenga asignadas las competencias en el área de hacienda para dicho ejercicio presupuestario, exceptuándose, en todo caso:
Las prestaciones e indemnizaciones de la Seguridad Social.
Las cotizaciones al sistema de la Seguridad Social a cargo de la entidad empleadora.
Las indemnizaciones correspondientes a traslados, suspensiones o despidos.
Las indemnizaciones o suplidos por gastos que hubiera realizado la persona empleada.

No es preciso leer el texto en verde. Lo importante es que se trata de un conjunto de retribuciones, no la retribución individual que cada trabajador percibe. Un conjunto en el que entran una serie de conceptos y se excluyen otros. No es preciso conocer mas sobre el asunto.

Ahora cabría repetir lo que su señoría ha mostrado en el cuarto fundamento de derecho (argumentación para poder llegar a un resultado a partir de los hechos).

Y es aquí donde su señoría se explaya repitiendo lo que en otras ocasiones se ha escrito sobre la primacía de la ley sobre los convenios colectivos y sobre las limitaciones de la negociación colectiva en lo que a salarios públicos se refiere.

Terminología gratuita, para justificar que no es capaz de llegar a una conclusión real sobre el caso presente.

Elucubraciones sin aplicación al caso para completar una adecuado número de folios (aunque sean repeticiones de otros ya publicados, todo vale).

Su señoría, con el debido respeto, no se aclara, y a pesar de que empieza reconociendo la globalidad del concepto de la masa salarial, acaba mezclando negociaciones de personal funcionario con limitaciones de la negociación en el ámbito público.

Lo que realmente se aplica a nuestro caso es lo que figura en el siguiente párrafo de la Ley de presupuestos (que podéis pasar por alto)

Con efectos de 1 de enero y hasta el 31 de mayo de 2010, la masa salarial del personal laboral no podrá experimentar un crecimiento global superior al 0,3 % respecto de la establecida para el ejercicio 2009, comprendido en dicho porcentaje el de todos los conceptos, sin perjuicio de lo que pudiera derivarse de la consecución de los objetivos asignados a cada conselleria, empresa o entidad mediante el incremento de la productividad o modificación de los sistemas de organización del trabajo o clasificación profesional.
3. Las variaciones de la masa salarial bruta se calcularán en términos de homogeneidad para los dos períodos objeto de la comparación, tanto en lo que respecta a los efectivos de personal y su antigüedad como al régimen privativo de trabajo, jornada, horas extraordinarias efectuadas y otras condiciones laborales, computándose por separado las cantidades que correspondan a las variaciones de tales conceptos.
4. Lo previsto en los apartados anteriores representa el límite máximo de masa salarial, cuya distribución y aplicación individual se producirá a través de la negociación colectiva. La autorización de la masa salarial será requisito previo para el comienzo de las negociaciones de convenios o acuerdos colectivos que se suscriban en el año 2010, y con cargo a ella deberán satisfacerse la totalidad de las retribuciones del personal laboral derivadas del correspondiente acuerdo y todas las que se devenguen a lo largo del expresado año.

Esta parrafada legal viene a decir básicamente que en las variaciones de la masa salarial, que se autorizan en conjunto, reitero, no se tendrán en cuenta conceptos que se derivan de los aumentos de gasto por vencimiento de antigüedad de los trabajadores y “otras condiciones de trabajo”.

Y mas importante es que plantea que la negociación colectiva es la que desarrolla el reparto individual.

Y mas importante aún, cosa que su señoría parece no haber apreciado es que la autorización de esa masa salarial es necesaria para el “inicio” de las negociaciones.

Llanamente, la empresa conoce de cuanto dinero dispone con carácter previo a cada negociación y si no fuere así que se le exijan responsabilidades.

El empecinamiento de su señoría en desmenuzar conceptos que figuran en el texto del convenio, argumentando que no es así o que no están justificados, ha originado que se den por “olvidados” toda una serie de importes que se están abonando “desde hace mucho”, vienen o no regulados en el convenio colectivo y “curiosamente” también forman parte de la masa salarial.

El caso mas importante es los complementos o salarios de jefaturas, que para nada se ajustan a “las retribuciones del personal de la administración”, forman parte de la masa salarial y “oh sorpresa” no figuran en el convenio... ¿serán ilegales?

Con todo esto a lo que se pretende llegar es a tener claro que el calculo de la masa salarial está compuesto por suficientes conceptos como para que pueda resultar en determinados casos un incremento individual superior a lo que globalmente considere la ley de presupuestos y sin embargo no superar en conjunto la limitación establecida.

¿Seguiremos con las aclaraciones?

Si no estoy ¿no existo?

Otra entrega, cada vez mas herido por las salvajadas observadas (mil perdones por este desacostumbrado vocabulario) pero como excusa alego asombro creciente ante las argumentaciones de la sentencia sobre esta casa de locos.

Creía que la sentencia de marras era de la sala de lo Social de la Audiencia Nacional, pero parece que su señoría lo sea de la sala de lo Civil. Pido por ello un poco de la seriedad que a mi me falta para que sepan donde se encuentran y actúen en consecuencia.

La extrema importancia de clarificar este extremo tiene varias implicaciones decisivas en la apreciación de las pruebas, y por ello en el fallo de la sentencia, fallo en el sentido de equivocada, no de evacuada.

Habremos de recurrir al principio de tutela procesal del trabajador que tiene que ver con las consideración que se le guarda dentro del proceso laboral (disciplina especial). Situación que en ningún momento se produce en la sentencia.

De hecho, su señoría en el apartado “e” del Segundo fundamento de derecho, alude textualmente a que no consta acreditada la autorización de la Consellería de Hacienda. Y se queda tan tranquilo aludiendo al 217 de la LEC que se reproduce:


Enjuiciamiento Civil.
Artículo 217. Carga de la prueba.
2. Corresponde al actor y al demandado reconviniente la carga de probar la certeza de los hechos de los que ordinariamente se desprenda, según las normas jurídicas a ellos aplicables, el efecto jurídico correspondiente a las pretensiones de la demanda y de la reconvención.

Cuando la alusión ha de hacerse al 94 de la LPL


Ley de Procedimiento Laboral.
Artículo 94.
2. Los documentos pertenecientes a las partes deberán aportarse al proceso, si hubieran sido propuestos como medio de prueba por la parte contraria y admitida ésta por el Juez o Tribunal. Si no se presentaren sin causa justificada, podrán estimarse probadas las alegaciones hechas por la contraria en relación con la prueba acordada.

La diferencia no es pequeña. El documento que su señoría dice no haber presentado la parte demandante no es otro que una autorización que la Consellería de Hacienda ha de trasladar a la parte demandada (la empresa) para el inicio de la negociación colectiva o de cualquier otra negociación sujeta a ese proceso autorizante.

Explíqueme su señoría cómo la parte demandante puede tener en su poder el citado documento. Si su señoría no considera pacífica la existencia del mismo, pídalo que para eso está usted, a quien corresponda, y esa es su misión en un proceso laboral, repito laboral. Y en todo caso si no existiese el documento la responsabilidad no la vierta sobre quien no ha de solicitarlo, seamos sensatos.

Para rematar la crítica de hoy, ha de hacerse referencia a la incongruencia de la sentencia. Su señoría, otrora defensor del derecho civil, se muestra incompetente a la hora de pronunciarse puesto que el derecho procesal civil exige que toda sentencia debe ser congruente con la demanda. Esto significa, que el juez cuando falla tiene que pronunciarse sobre todos los aspectos que contiene la pretensión del demandante y por otra parte, no puede resolver extremos que no estén contenidos en la demanda, ni otorgar más allá de lo demandado.

Pero, afortunadamente para su señoría, nos encontramos de vuelta en la sala de lo social donde ese procedimiento no opera.

No obstante, la incongruencia admitida en el proceso laboral está condicionada a que se concedan valores mayores a los que el demandante pide en su demanda. Pero su señoría en lugar de aplicar ese principio del procedimiento laboral, sentencia la invalidez de una retribución por el hecho de no haberse presentado un documento por parte de la empresa y además amplía el plazo de aplicación indebida a unos periodos sobre los que la parte demandante no había solicitado juicio.

En resumen para estar (desde 1956 puede decirse) cabreado ante tanta “pofesionalidad”.

No se si me quedarán fuerzas para otra entrega......


De justicia y otras labores

Cuando se habla de Justicia, se sabe que no es necesariamente la justicia moral la que se aplica en los tribunales. Se aplica la justicia legal y por ende “interpretada” por sus señorías. Señorías que no siempre tienen conocimiento de lo que tratan, señorías a los que no se les puede exigir que “sepan” aunque siempre se espera que sea así.

En este texto, primera entrega espero, voy a ensañarme con un fragmentito de una sentencia reciente de esta casa de locos en la que, una vez mas, por la “pofesionalidad” de unos y de otros se acaba.... cómo se acaba....

Para los neófitos, en una sentencia hay una parte en la que se relacionan los hechos probados, entendiendo que son objetivos y por tanto, también aceptados por las partes en litigio.

En ese sentido se pronuncia la sentencia argumentando que el “convenio no contempla el concepto denominado plus convenio”.

Resulta absolutamente increíble que se acepte por todos esa apreciación como prueba. Parece que, a pesar del texto del convenio (que suponemos leído al menos por todos, incluido su señoría) nadie fue capaz de entender (a pesar de que parte de los asistentes lo sabían de primera mano) que lo que en el texto del convenio “no aparece” como plus convenio se corresponde con el art. 59 bis del convenio (texto en azul al final): Indemnización por otros gastos y suplidos.

Tal vez no se entiende porque la empresa lo viene aplicando prorrateado mensualmente y porque esa denominación fue de carácter unilateral (la empresa) para incluirlo en la nómina (no supieron acertar en la denominación del concepto). Para su simple prueba basta preguntar a la empresa cómo se abona el mencionado art. 59 bis del convenio.

Su cuantía está condicionada a lo que el artículo 40 del Convenio establece. Y es por ello que está probado (en contra de la apreciación de su señoría) que figura en el convenio y que se haya tenido en cuenta a la hora de evaluar el importe de la masa salarial.

De las lineas anteriores se deduce que ha habido un craso error en la apreciación de los hechos que anula de plano la argumentación que se expone en la sentencia (texto en rojo) sobre la conceptualización del plus en litigio.


De momento no se pretende que esto sea un recurso formalmente considerado. Pero que al menos la verdad (un poco mas objetiva, si cabe) se muestre en este rinconcito de la red de redes.